Desnudo Y Modelaje
Carolina Atuesta
Carolina Atuesta, nacida en Bogotá, es actriz, bailarina, performista y modelo vivo con más de 20 años de trayectoria en el desnudo artístico. Se formó en teatro en la Compañía Nacional de Teatro y en tango en la escuela Piazzolla. Vivió y trabajó en Argentina, España e Italia, colaborando con numerosos fotógrafos y compañías escénicas. Dirigió proyectos como ENFOCAR y protagonizó exposiciones como Lentes sobre un desnudo, Emociones Desnudas y Sudamérica Desnuda. Actualmente desarrolla activismo visual, dicta seminarios y continúa expandiendo su obra en torno al cuerpo, la ética y la desnudología.
Para Atuesta, posar desde una mirada artística implica ver el cuerpo como un territorio simbólico y expresivo, no como un objeto comercial. La pureza estética se sostiene mediante coherencia entre intención, contexto y mirada. El nudismo consciente devuelve al cuerpo su dimensión humana y permite observar sin filtros.
Considera que lo que más transforma al modelo es la combinación entre ambiente, vulnerabilidad y la mirada respetuosa del artista. Defiende que el desnudo artístico tiene un papel ético: resistir la cosificación y cuestionar la doble moral que censura lo natural.
Su preparación emocional parte del silencio interior y la presencia. A veces planifica las imágenes y otras se deja llevar por su estado emocional. Ha sido testigo de procesos profundos en sus alumnos, donde el cuerpo se reconcilia consigo mismo y la vergüenza se disuelve. Para ella, el arte cobra sentido cuando ayuda a sanar la autoestima.
Distingue al artista excepcional por su capacidad de transformar, colaborar y generar un espacio consciente donde el cuerpo se vuelve lenguaje y posibilidad de sanación. El consentimiento debe ser un acuerdo vivo basado en comunicación y límites claros.
Cree que el desnudo artístico puede sanar la relación social con la corporalidad mostrando cuerpos reales y diversos. La iluminación, afirma, es narrativa: puede violentar o acariciar, y su uso ético revela fuerza y fragilidad sin invadir.
Entre los mayores desafíos menciona la censura y la confusión entre desnudez y sexualización. A los jóvenes artistas les aconseja educar la mirada, sostener la coherencia y buscar un lenguaje que trascienda la desnudez física para alcanzar la emocional.
Sobre el futuro del arte corporal, propone una convivencia entre tecnología y sensibilidad humana, aunque considera irremplazable la presencia real del cuerpo. Para ella, el cuerpo desnudo revela la verdad de quien lo habita: fragilidad, fuerza, historia y humanidad compartida, despojando roles y máscaras sociales.
Carolina Atuesta.
Contacto: carolinaatuesta1@gmail.com
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